Interview del presidente
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Tres preguntas a :Jean-Marie Spaeth, Presidente del GIP SPSI |
¿Cómo nació la idea de crear el GIP SPSI ?
La protección social forma parte del patrimonio histórico de Francia. Constituye uno de los elementos concretos que afirma el papel del hombre en el desarrollo económico. Constituye también uno de los fundamentos del Pacto Social y del balance entre los distintos componentes de la sociedad.
La caída del muro de Berlín y la globalización han abierto nuevas perspectivas que se traducieron entre otros, por la implementación de la Europa de los 25.
Francia se ha cuestionado y sigue cuestionándose, sobre sus relaciones con sus antiguas colonias. Todas estas evoluciones han conducido Francia a una reconsideración del papel de lo social en su política de cooperación. Lo social y la salud no son únicamente humanitarismo. Obviamente, siempre se mantendrá la obligación de luchar contra la pobreza pero la cooperación en este ámbito constituye también una regulación de los sistemas de protección social y particularmente en lo de la salud. Se percibe cada día más el hecho de que el desarrollo económico pasa por la puesta en ejecución de una protección social eficiente.
No obstante durante mucho tiempo, Francia quedó poco presente para atender a las llamadas a licitaciones no por falta de competencias y “savoir faire” sino por ausencia de estructuras capaces de responder a demandas de los grandes Proveedores internacionales. Entonces, nos hemos dado cuenta de la necesidad de tomar en consideración dicho contexto. En primer lugar hubo que convencer cada uno- cosa que aún no esta terminada - de que si el Ministerio de Asuntos Exteriores debería de ostentar el papel motor en materia de cooperación, la puesta en marcha técnica y política de los sistemas de la protección social correspondía a los actores de la sociedad civil, los cuales debían participar en la política de Cooperación. Conviene recordar el hecho de que desde 1945, la gestión de la protección social francesa ha sido delegada a Cajas administradas por los actores sociales…
Dicha reflexión ha dado lugar primeramente al nacimiento de la Agencia para el Desarrollo y la Coordinación de las Relaciones Internacionales (Adecri) integrada por organismos de la Seguridad Social. En segundo lugar a la intervención del Estado por medio del Informe “Evin” seguido por la Ley de 2002 de creación de GIP SPSI que abarca un ámbito más amplio. El GIP debe promover una buena articulación entre el Estado como planificador y los profesionales de la acción social y de la salud.
¿ Pero sin embargo cómo asegurar esta cohesión entre los distintos intervenientes y una visibilidad de la oferta francesa ?
El objetivo del GIP no es en ningún caso imponer un modo de andar idéntico para todos sino al revés dedicarse a hacer comprender a los actores sociales que todos se ven afectados positivamente por la problemática de la internacionalización y que es de su propio interés compartir experiencias, conocimientos técnicos y competencias en materia de Cooperación.
El objetivo del GIP no es en ningún caso imponer un modo de andar idéntico para todos sino al revés dedicarse a hacer comprender a los actores sociales que todos se ven afectados positivamente por la problemática de la internacionalización y que es de su propio interés compartir experiencias, conocimientos técnicos y competencias en materia de Cooperación. Cada uno tiene su papel en la cooperación a partir del momento en que acepta compartirlo con otros y poner en común los “savoir faire”.
Hay debates sobre los objetivos prioritarios en el concejo de orientación del GIP SPSI- elemento central del dispositivo- y luego estos se deciden. A partir de este momento, se hacen objetivos prioritarios de todos. Hay que crear un estado de ánimo, un tipo de movilización de los conocimientos técnicos. Constituye la parte central de la misión del GIP.
El GIP debe igualmente contribuir a poner de relieve estos conocimientos técnicos. En Francia existen una cultura y un modelo de protección social – tanto tecnológicos como relacionales con el sistema convencional- que no son idénticos a los sistemas anglosajones equivalentes. Por medio de cooperaciones instauradas en el extranjero, se contribuye así al desarrollo de una cierta cultura francesa y de la Francofonía. Detrás de esta contribución cultural viene el aspecto económico a través de los servicios relacionados con la protección social, con el apoyo de la tecnología: tarjeta “Vitale”, actuaría, formación de los profesionales… No se trata de exportar el sistema francés de Salud y Protección social sino la forma francesa de concepción de estos sistemas y los valores que asociamos a estos últimos.
En su opinión, ¿ cuáles son las perspectivas geográficas y sectoriales de la cooperación en materia de salud y protección social ?
En términos geográficos, la acción cooperativa francesa en materia de salud y protección social, se dirige en primer lugar al Arco mediterráneo, a la Europa ampliada –hasta Ucrania- pero también a América del Sur. Claro que nadie puede quedarse indiferente a las evoluciones de India y China, países con los cuales la ADECRI acaba de concluir un importante contrato de asistencia pero me parece que visto el tamaño de estos países y lo que se pone en juego, la cooperación en materia de protección social tendrá más oportunidades en el marco europeo.
En términos de temáticas de cooperación, aparece claro que la problemática del acceso a la asistencia médica y de la cobertura de salud consistirá en un asunto mayor en los años próximos, especialmente en los países más pobres. Pero en los países emergentes – como el Magreb y Ucrania- existe ahora una aspiración a sistemas de protección social yendo más allá de la salud y especialmente en materia de vejez y desempleo. También existe en estos países una fuerte demanda para que el crecimiento económico se beneficie también al pueblo por medio de construcción de sistemas de garantías sociales.







