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MSA







La Caja central de Mutualidad social agrícola (CCMSA)

Herederas de las mutuas agrícolas que fueron desarrolladas durante la segunda mitad del siglo XIX, la Mutualidad social agrícola (MSA) y su caja central – la CCMSA – constituyen un régimen original de protección social por varias razones.

Un régimen mutualista y participativo

El régimen agrícola administra la protección social, legal y complementaria del conjunto de las profesiones agrícolas : los trabajadores agrícolas autónomos y por cuenta ajena, así como sus derechohabientes, o sea más de 4 millones de personas.
En materia juridica, la MSA es una institución descentralizada con estructura electiva, que es representativa del conjunto de la población agrícola. Las personas que estén sometidas al régimen agrícola y que reúnan las condiciones de elegibilidad constituyen la base electoral organizada en 3 colegios :

  • el primer colegio representa los trabajadores agrícolas autonomos individuales,
  • el segundo colegio se compone de trabajadores por cuenta ajena de la agricultura y de empresas agrícolas,
  • el tercer colegio reúne los dirigentes de explotaciones agrícolas y de empresas agrícolas que emplean mano de obra.

Las elecciones se realizan cada cinco años, sinónimas de una verdadera gestión participativa.

Unos 21.000 delegados cantonales y municipales, y unos 2.000 administradores (que se reúnen en los consejos de administración de las cajas) animan, en el terreno, esta forma original de democracia social.

Una cobertura muy amplia

Al contrario de otros regímenes franceses – especializados en uno o varios riesgos – la MSA cubre la totalidad del campo de la protección social:

  • enfermedad y maternidad,
  • accidentes de trabajo,
  • prestaciones familiares
  • vejez.

Por esta razón, es el único interlocutor de las profesiones agrícolas. Asegura además la recaudación de las cuotas agrícolas, papel habitual de las Urssaf (Uniones para la recaudación de las cuotas de seguridad social y de subsidios familiares) en el régimen general.

El régimen agrícola paga unos 26 mil millones de euros de prestaciones cada año. La financiación de dichas prestaciones se garantiza por las cotizaciones de los asegurados y varios recursos más : impuestos afectados, compensación demográfica proveniente de otros regimenes, subvención del Estado...

En materia de organización, el régimen agrícola se apoya en una red descentralizada que cuenta con unas cincuenta cajas de MSA (cada una cubre un departamento o más) y a nivel nacional, una caja central : la CCMSA. Cerca de los usuarios, agencias locales múltiples asumen el contacto con los asegurados.

El régimen agrícola emplea unos 19.000 asalariados, de los cuales 2.000 son trabajadores sociales y 500 médicos.

Una acción social importante

Más allá de la gestión de las prestaciones, el régimen agrícola desarrolla también una acción sanitaria y social importante. Esta acción se traduce, entre otras cosas, por el pago de ayuda económicas individuales, una intervención de trabajadores sociales en la familias y hacia las personas en situación dificil, y una instauración de acciones de animación en el medio rural y de desarrollo social local.

La MSA también participa en la gestión de establecimientos y de servicios sociales para personas mayores de edad o minusválidas, así como de centros de veraneo.

El régimen agrícola tiene además otra originalidad : es el único régimen de protección social que administre por sí mismo, la medicina del trabajo y la prevención de los riesgos profesionales.

Una tradición de apertura sobre el mundo

LLa solidaridad entre agricultores de todos los países se prolonga en la acción internacional del régimen agrícola. Por iniciativa de cajas locales o de la CCMSA, el régimen agrícola participa, muchas veces con otros actores del desarrollo durable, en diversos programas de cooperación y de ayuda al desarrollo. Dichos programas se refieren particularmente a la instauración o a la modernización de regímenes de protección social para los agricultores. La MSA interviene especialmente a favor de los nuevos miembros de la Unión Europea y de los países candidatos, en el Magreb y en África del Oeste.


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