El funcionamiento del sistema de salud
El acceso a la asistencia sanitaria
Lo esencial del acceso a la asistencia sanitaria se garantiza por la cobertura sanitaria facilitada por el Seguro de Enfermedad. Esto permite mutualizar los gastos a menudo elevados que pocos individuos podrían asumir directamente.
Ahora bien, el sistema del seguro de enfermedad prevé una participación financiera del enfermo con vistas a hacerle más responsable en su consumo de servicios médicos. No obstante, el Seguro de Enfermedad cubre el 100 % de los gastos en ciertos casos: maternidad, enfermedades “largas y costosas”, accidentes de trabajo, enfermedades profesionales…
En los demás casos, la mutua o el seguro privado suscrito por el enfermo cubre todo o parte del “ticket modérateur” (la parte no reembolsada por el Seguro de Enfermedad). Los enfermos ingresados en establecimientos hospitalarios también tienen que pagar un “forfait journalier” (tanto alzado diario) salvo para hospitalizaciones de larga duración.
Respetando los principios fundamentales de la medicina liberal, la reforma del seguro de enfermedad votada en el año 2004 ha introducido un “recorrido sanitario” a través de la creación de un “médico de cabecera”. Cada asegurado tiene que designar a un médico de atención primaria como su médico de cabecera. Salvo para algunas especialidades, el asegurado tendrá que acudir a su médico de cabecera antes de consultar, si es necesario, a un médico especialista. El paciente conservará la posibilidad de consultar directamente a un especialista pero, en este caso, el reembolso del seguro de enfermedad será inferior.
La reforma del seguro de enfermedad del año 2004 prevé también la creación de un “expediente médico personal” que registrará – de manera electrónica y protegida - numerosos datos médicos. Este nuevo dispositivo debería entrar en vigor a partir del año 2007.









