En un primer informe publicado en 2000, la OMS clasificó el sistema de salud francés en el primer rango de sus 191 miembros, basándose en la calidad de la asistencia médica dispensada.
Así en 2002, la esperanza de vida de las mujeres en Francia alcanzaba los 83 años – uno de los valores más elevados en el mundo – y la de los hombres los 75,6 años.
En Francia, el sistema de salud planifica y organiza la oferta de asistencia sanitaria para responder a las esperas y a las necesidades de la población. Su instauración debe favorecer una cobertura equilibrada del territorio y una interracción eficaz de los diferentes actores : establecimientos de salud públicos y privados, médicos privados, auxiliares médicos, industria farmacéutica...
La política de salud pública interviene a dos niveles : al de las personas – o sea las situaciones y los comportamientos individuales – y al de la población. Así, la ley relativa a la política de salud pública del 9 de agosto de 2004 fija 100 objetivos de salud cifrados, que deberán ser alcanzados en un plazo de cinco años.
El sistema de salud francés actual es heredero de una larga historia. Así, el establecimiento hospitalario más antiguo sería el “Hôtel-Dieu” de París. Según la tradición, hubiera sido creado por Saint Landry en el año 650. El lugar se dedicaba esencialmente a acoger personas sin recursos, a ampararlas, a alimentarlas y a curarlas. El primer verdadero hospital – en el sentido moderno de la palabra – sería la “Maison royale de santé” fundada por Enrique IV en 1607, también en París, actual hospital Saint-Louis. Primer ejemplo de racionalización de los cuidados médicos, fue entonces edificada al margen de la capital por motivos sanitarios.