En primer lugar, el sistema de salud francés se caracteriza por la coexistencia de actores públicos (por ejemplo los hospitales) y de actores privados (por ejemplo las clínicas o las profesiones de salud liberales). Se caracteriza también por un financiamiento ampliamente mutualizado : los gastos de salud no son directamente sufragados por los pacientes, sino asumidos (bajo la forma de reembolso o de adelantamiento de gastos) por el seguro de enfermedad obligatorio. Los organismos de seguro de enfermedad se financian con las cotizaciones basadas en los salarios y en los rendimientos financiarios.
El Estado es el principal actor de la salud. Tiene un papel directo en el financiamiento y en la producción de asistencia médica. Además, controla las relaciones entre las instituciones de financiamiento, los enfermos y los profesionales de la salud.
De este modo, el Estado asume, directamente o por el intermedio de estructuras especializadas :
A partir del final de los años 80, diversas agencias se instauraron progresivamente para reforzar la prevención y la seguridad sanitaria. Delegadas, ejercen una parte de las misiones entregadas al Estado :
Una red nacional de teleobservación, de vigilancia y de información sobre las enfermedades trasmisibles (RNTMT) contribuye en la instauración de la vigilancia sanitaria.
Por su lado, el Parlamento determina el financiamiento y las condiciones de ejercicio de la seguridad social, por el intermedio de la ley de financiamiento de la seguridad social (LFSS) votada cada año.
Por último, una Conferencia nacional de la salud permite una concertación sobre las orientaciones y el funcionamiento del sistema de salud. Existen también conferencias regionales o territoriales de salud.
La afiliación a un régimen de seguro de enfermedad es obligatoria. La protección social contra los riesgos relacionados con la enfermedad es esencialmente asumida por el seguro de enfermedad. Gestionada por los actores sociales bajo la tutela del Estado, la protección social constituye una de las ramas de la Seguridad social (que también reúne la familia y la vejez).
El conjunto de la población está cubierto por el seguro de enfermedad, generalmente sobre una base profesional (asegurado) o familiar (derechohabiente).
En Francia, la instauración del seguro de enfermedad se lleva a cabo por varios regímenes. El más importante es el régimen general de la seguridad social. Dicho régimen cubre los asalariados de la industria, del comercio y de los servicios – así como sus familias – o sea un 80% de la población.
El régimen se organiza en tres niveles :
La Mutualidad Social Agrícola – MSA – gestiona los trabajadores por cuenta ajena y los agricultores, así como sus derechohabientes, o sea un 9 % de la población.
El Régimen social agrícola de los autónomos – RSI – reúne a los organismos gestores de la cobertura de salud de las profesiones consideradas “no-asalariadas y no- agrícolas” : artesanos, comerciantes, profesiones liberales... Estas categorias representan un 6% de la población.
Otros regímenes – que cubren un número más reducido de personas – protegen otras categorías muy específicas sobre una base profesional (minas, SNCF - sociedad nacional de ferrocarriles-, marineros...).
Los recursos del seguro de enfermedad proceden de cuotas basadas – según los regímenes – en los salarios o en los rendimientos profesionales, y en una contribución que afecta a todos los rendimientos (incluso los rendimientos financieros), llamada contribución social generalizada (CSG).
En el caso de cuotas basadas en los salarios, el cargo es compartido entre la empresa (cuota empresarial) y el trabajador (cuota salarial).
De manera general, las prestaciones del seguro de enfermedad se atribuyen al cabo de 120 horas de trabajo asalariado, dentro del mes que antecede la solicitud, o de 600 horas dentro de los seis meses anteriores. Estas reglas se adaptan al caso específico de las profesiones autónomas.
En ciertas situaciones como las enfermedades graves, la maternidad o los accidentes de trabajo, se cubren en totalidad o casi totalidad los gastos de salud. En los demás casos, el seguro de enfermedad reembolsa una parte de los gastos (parte que varía según el tipo de prestación) y deja a cargo del enfermo una parte del gasto, llamada “ticket modérateur”.
Por eso, sistemas complementarios de cobertura de salud se instauraron progresivamente para asumir la totalidad o parte de los gastos dejada a cargo del paciente por el seguro de enfermedad.
Existen tres tipos de seguros complementarios :
Muchas veces, el seguro complementario es suscrito a titulo colectivo por intermedio de la empresa. Entonces la cuota se comparte entre la empresa y el trabajador..
La CMU permite a los más pobres residiendo legalmente en Francia o en los departamentos de ultramar, beneficiarse de la protección de enfermedad de la seguridad social.
En práctica, la CMU cubre dos categorías de beneficiarios:
Los beneficiarios de la renta mínima (RMI) habren derecho automáticamente a la CMU. Esta última cubre un total de unos 4,3 millones de personas, su casi totalidad a cargo de la CMUC.
El Código de salud pública fija la práctica de profesionales y el funcionamiento de los establecimientos. Una parte de las profesiones del sector médico- comadronas, farmacéuticos, médicos y dentistas-disponen también de colegios profesionales que vigilan el correcto cumplimiento de la deontologia, y que otorgan o quitan el derecho de ejercer la actividad.
Los centros de salud incluyen los hospitales-públicos o privados que participan al servicio público hospitalario- y las clínicas con carácter lucrativo. Francia cuenta con unos 3 000 centros de salud, un tercio de ellos públicos y dos tercios privados.
Según el Código de salud pública, los centros públicos de salud son “personas morales de derecho público, disponiendo de autonomía administrativa y financiera.
Su objeto principal no es industrial ni comercial. Son centros comunales, departamentales, interdepartamentales o nacionales”.
Los hospitales públicos se organizan en varias categorías:
- 31 centros hospitalarios regionales (CHR), entre los cuales 29 son también centros hospitalarios universitarios (CHRU),
- 562 centros hospitalarios generales,
- 349 hospitales locales, establecidos en ciudades pequeñas y zonas rurales.
Se añaden algunos centros públicos nacionales como “Les Quinze Vingts” y el hospital nacional de Saint Maurice.
Francia dispone también del servicio de salud del Ejercito (service de santé des armées), bajo la dirección del Ministerio de Defensa, sometido a una legislación especial. Su primera misión es el apoyo directo a las Fuerzas Armadas, en Francia o en el extranjero.
Los centros de salud asumiendo el servicio público hospitalario tienen que respetar obligaciones, para la permanencia de la asistencia y la igualdad entre los usuarios. Procuran a los pacientes cuidados curativos, preventivos o paliativos.
El servicio público hospitalario participa especialmente:
- en la enseñanza universitaria y post-universitaria
- en la investigación médica, farmacéutica y odontológica,
- en la formación continua de facultativos así como en la formación de comadronas y de personal paramédico,
- en las acciones en materia de medicina preventiva y de educación para la salud,
- en la ayuda médica de urgencia.
Entre los centros privados coexisten centros con carácter no lucrativo- participando más a menudo en el servicio público hospitalario (por ejemplo, los centros de la Cruz Roja) y otros con carácter lucrativo (las clínicas).
Los hospitales públicos fueron durante mucho tiempo financiados por “precio de día de estancia”, y luego por dotaciones globales anuales. Desde ahora se financiarán por el mecanismo de tarifas según la actividad (T2A) que se va estableciendo poco a poco.
Las clínicas, financiadas por días de estancia y tarifas según el acto médico tienen que adoptar similar mecanismo, para el acercamiento de los modos de financiación del sector público y del sector privado.
Los consultorios y centros de salud dependen de los municipios, de mutuas o de asociaciones. La mayoría tiene un estatuto público y el personal sanitario en ejercicio es lo más a menudo asalariado. Proponen asistencia general o especializada. Por otra parte, en materia de salud pública, los servicios de protección maternal e infantil (PMI) instaurados por los departamentos, procuran un seguimiento de las mujeres embarazadas y de los niños de corta edad.
Todas las categorías incluidas, las profesiones de salud cuentan con unos 1,7 millones de empleos. Incluyen las profesiones reglamentadas por el Código de salud pública, así como otras categorías socioprofesionales. En cuanto a profesiones, se destacan 2 grandes categorías:
En materia de estatuto, cubren también dos grandes categorías:
- Las profesiones de salud asalariadas (los médicos y paramédicos, en el sector público como privado),
- Las profesiones de salud liberales (médicos o paramédicos).
El componente principal de las profesiones de salud –o sea el 47% de los empleos trabaja en el sector hospitalario público. Este sector se benefició de un fuerte ascenso de sus efectivos: + 31,3% entre 1985 y 2002.
También se femeniza cada vez más (el 76% de los empleos).
Más ampliamente, los enfermeros, los auxiliares y los agentes de servicio hospitalario representan por sí solo el 75% de las profesiones de salud.
En los hospitales públicos, el personal está amparado por el estatuto de la función pública hospitalaria. El estatuto general de los funcionarios no se aplica a los médicos ni a los farmacéuticos empleados en los centros públicos de salud. Los facultativos hospitalouniversitarios en ejercicio en los centros hospitalarios universitarios (CHU) tienen desde luego la doble calidad de funcionarios del Estado – para su actividad de enseñanza y de investigación- así como de agentes de la función pública hospitalaria, para su actividad de asistencia médica. En los centros privados con carácter no lucrativo y en las clínicas, se aplica el derecho del trabajo al personal o, para la mayoría de los facultativos en ejercicio en las clínicas, el estatuto de las profesiones liberales.
En cuanto a médicos liberales, el sistema se apoya sobre algunos principios: la libertad de instalación del médico, la retribución por cada acto médico o también la opción del paciente por su médico. En 1998, el 75% de los médicos generales y el 68% de los especialistas ejercían en un consultorio privado.
Los farmacéuticos se forman en las facultades de farmacia. Los poderes públicos reglamentan la producción y la distribución de los medicamentos. Su precio y su eventual tasa de reembolso se decretan por orden ministerial. Aunque las farmacias son empresas privadas, se reparten en el territorio según normas demográficas fijadas por los poderes públicos.
Los franceses son uno de los mayores consumidores de medicamentos en el mundo y son los primeros en Europa. Los gastos han más que doblado desde 1990, y desde 1997 las compras de medicamentos recetados ocupan el primer puesto del consumo de cuidados ambulatorios. El consumo de productos farmacéuticos sobrepasa los 27 mil millones de euros.
Es la razón por la cual los poderes públicos y el Seguro de Enfermedad se esfuerzan en promover el consumo de medicamentos genéricos que son idénticos a los productos clásicos, cuya patente ha caído en el dominio público, pero menos caros que los originales. En 2004, los medicamentos genéricos representaban solo el 6 % de los medicamentos reembolsables y el 13 % de las ventas de medicamentos en farmacias contra el 30 % y el 50 % en ciertos países europeos. No obstante, los genéricos ya han permitido al Seguro de Enfermedad ahorrar varias centenas de millones de euros.